Nota de auxilio

“Quizás por haber sentido tanto me quede sin sentidos”

Alberto Fuguet

Ayer volví a sentirme perdido. Flotando sin rumbo. Me aterraron las miradas, las voces y los ruidos de Santiago.  Volví a asombrarme de mi reflejo despeinado en los ojos de los zombies. Y me obligue a callar, y lo que me dolió aún más, me obligue a no pensar.

Fue siniestro verlos quietos, destinados a nada excepto a la muerte. Sentirlos respirar casi como si estuvieran vivos, por poco me confunden y les creo. Por poco y no veo los hilos, ni sus quijadas falsas, o  esas pelotas de colores, de vidrio, que alguien les puso en la cara y que ellos mismos llaman ojos.

-No pienses- murmure entonces – No pienses. Y no pensé, volví a meter la cabeza en el libro que leía, me encaje los audífonos en las orejas y subí a reventar el volumen de la música. Y es que no se si este listo para transformarme en uno de ellos. No quiero. Pero al parecer el único que sabe, por ahora, de mi diseño fallido soy yo. Todo el resto espera mi transformación, tienen expectativas y cuchillos afilados en las manos y en la lengua.

Yo tengo un paracaídas roto, es azul brillante, y no sirve de nada. Pero a mí me gusta, es suave como el terciopelo y en las puntas, tiene diamantes rojos. Cada diamante tiene un reloj dentro, cada reloj marca una hora distinta. Pero descubrí – debo reconocer –  no sin temor, que tres de esos relojes han dejado de girar, y el cuarto, cada vez tiene menos prisa.

A los zombies no les interesa mi paracaídas. Nací con él, pero ellos no lo vieron, y si lo vieron lo hicieron a un lado, me lo quitaron, sin preguntarme si quiera. Cuando lo encontré, años después, entre los almendros en casa de mi abuelo, me apropie de el de inmediato, lo reconocí, y lo escondí bajo mi cama, aún sigue ahí, como esperando algo… esperando.

No me gustan las decisiones, porque siempre afectan a alguien, y yo que nací mal programado, siempre pienso en ese alguien. A veces, como hoy, creo que la mejor decisión sería detenerme, como los relojes dentro de los diamantes. Regalar mis ojos a un par de gatitos ciegos, envolver mi corazón en mi paracaídas y enterrarlo hondo en algún lugar del cementerio general, que me gusta tanto. Tijeretear mi sombra y olvidar los sueños… Y recién entonces, poder mirar desde la otra orilla. Ver como los zombies pasan, como simulan sonrisas y se entorpecen con los años. Todo sin tener que ser como ellos, sin dejar de pensar… Sin importar el precio… Que al final la muerte no pena, penan los muertos, a los “vivos” que son los que se quedan. Y son los vivos, los que lloran a los muertos, porque los muertos tienen los ojos secos. Y los muertos van más a prisa que los mismos vivos…

4 comentarios to “Nota de auxilio”

  1. Zombies, se reproducen como conejos. Juran que todos los demás zombies tienen que ser como ellos. Que si te poní rush rojo en la boca parecí puta, y esa huevada no es de zombies. “Mira, su pelo es verde huevón”, “oye, ese huevón tiene pinta de gay, que asco”, “mira culiao, esa minita me la agarro con mi pura pinta”… etc. Zombies de mierda.
    Pero si mirai más detenidamente, te vai a dar cuenta de que entre medio de todos esos zombies hay, por lo menos, alguien más a quién loz zombies le caen mal. Esa gente, ese ínfimo número entre tanto reinado zombie, hace que la vida valga la pena. Y finalmente, si apreciai ese instante, te dai cuenta que los zombies son los verdaderos infelices.

  2. Hola, qué tal.
    Hasta que llegué, gracias a mi memoria oportuna, la que registró la dirección de este espacio hoy por la tarde, y ya ves, estoy.
    Zombies, no es primera vez que leo a alguien con la sensación de estar entre medio de ellos, absolutamente extranjero. Yo considero que lo único rescatable de todo este embrollo, es que al concebir su manoseada presencia, puedes separarte, y la distinción se hace posible. Es agradable cuando sucede, algo amargo otras veces, como siento que ha sido ahora para vos. Creo además, que el “don” que debemos practicar y perfeccionar hasta ejercerlo de manera prolija, es el de identificar con visión laser de rayos x, ultra-mega-plus-nocturna-con radiación infrarroja a los no Zombies, a los que acompañándose hacen una minoría fuerte y resistente, a los que acompañándose saben valorar cosas más sencillas y más honestas, y sonríen a cada rato, mientras todo pasa furioso por allá afuera.

    Saludos Cordiales.
    Te estoy leyendo

    Lila.

  3. Angélica Says:

    Qué zombies ni que nada… de lo que están llenas las calles es de huevones (así, bien pronunciado). Los zombies no cachan nada de lo que pasa ni de lo que hacen, los huevones sí… son una especie de zombie con conciencia incorporada…
    Por eso me gusta que estés mal programada, porque los cortes circuitos abundan, y salen cosas como estas: peladuras de cable que calan hondo.

    Costó pero salió la actualización del blog, que bien!!!! un abrazote apretado, justo para estos días tan fríos.

  4. el diego zamora de presto iG xD Says:

    oie amm
    napo
    tu ya sabes lo q pienso de tu manera de escribir
    deberias poner una advertencia
    precaucion este blog puede producir cancer o algo asi
    por q te deja con un sabor tan incomodo en la lengua i en los ojos i en las manos
    como un poco vacio
    ademas pal pico ahora q ni siquiera te veo pa decir aaa eso quisite decir
    es tan cuatico despertar en esta ciudad i sentir que en realidad esta llena de muertos
    pero… me pregunto
    seremos capaces de reconocer nuestrro cambio o cuando nos toke ser a nosotros los zombies seguiremos caminando mirando al resto como extraños?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: